sábado, 12 de julio de 2014

Carta a la arquitecto de mis pasiones

        Cómo están de moda las cartas, decidí escribirte una:

A ti, que eres blanca como las nubes, de cabello negro azabache, con una sonrisa pura en un rostro perfectamente armónico.  Algunas pecas cerca de unos ojos marrones que configuran una mirada sobria e intrigante.

Tu indiferencia trastoca mi homeostasis sentimental, mendigo un instante de tu atención.  Simplemente te alejas mientras que yo estoy dispuesto a entregarle mi libertad, mi rebeldía y hasta mi fe.

Cuando estoy cerca de ti no puedo ocultar mi interés.  Sin embargo, como dice el francés, yo quisiera que el “Le Premier Pas” fuera tuyo, aunque puedo jurar que eso jamás pasara. No me atrevo a nada, quisiera que me tomaras del brazo y me llevaras por las escaleras de tu vida a los rincones de tu  alma, donde yo viviría felizmente realizado.


En las noches me siento a pensarte y concluyo que soy un idiota, que sé que nunca te diré todo lo que realmente siento, pero debo intentar descifrar el ritmo de tu corazón,  alejar tus demonios y tomarte para siempre. Si soy Bolívar es porque tú eres y serás por siempre mi campaña admirable.

          
                                                                                                        Tomás Chitty

No hay comentarios.:

Publicar un comentario